Libros Gratis

Descarga Libros Gratis Sin Registrarse en Pdf y Epub, Libros Gratis Sin Tarjeta de Crédito, Pdf Gratis y Epub Gratis


Como Descargar, Un instante y para siempre – Brianna Callum en PDF y Epub Gratis

Un instante y para siempre – Brianna Callum


Estas buscando como descargar el libro Un instante y para siempre – Brianna Callum en PDF y Epub Gratis

Información
  • Titulo: Un instante y para siempre – Brianna Callum
  • Genero: ,
  • Formato: PDF , Epub
  • Idioma: Español
  • Páginas: 199
  • Publicado: 2015
  • Autor:
  • Visitas: 85950
  • Descargas Gratis: 6665
Resumen del libro Un instante y para siempre – Brianna Callum

—Señora Dawson, su esposo despertó del coma.
—¡Dios! Gracias al cielo —susurró July, entrecerrando los ojos y
llevándose una mano al corazón. Se dejó caer en la silla más cercana.
La emoción había golpeado de lleno en su pecho al oír, a través de la
línea telefónica, las palabras que esperaba desde hacía poco más de dos
meses. Desde el momento en el que, a causa de un trágico accidente
automovilístico, su esposo había entrado en un profundo estado de coma.
—Él… Por favor, dígame cómo se encuentra —suplicó con ansiedad.
—Señora, comprenda que esa información no podemos suministrársela
por teléfono —se excusó con educación y paciencia la secretaria,
acostumbrada a tratar con familiares ansiosos de los pacientes del sanatorio
—. Será necesario que se acerque a la institución. Una vez aquí, el doctor
Morales le proporcionará el parte médico del señor Dawson.
—Yo… claro, sí, estaré allí en un momento —dijo al fin, con voz ansiosa.
Estrujaba entre sus finos dedos blancos el cable con forma de espiral del
teléfono. De pronto, algo dentro de su estómago se había vuelto un nudo
apretujado que le dificultaba el simple hecho de respirar.
Cortó la comunicación y esperó a tener tono nuevamente, marcó el
número de la agencia de taxis para pedir un coche, luego colgó el auricular.
Alzó los ojos y observó a su alrededor para comprobar que todo estuviera
relativamente en orden.
Desconocía cuándo le darían el alta médica a su esposo. Deseaba, no
obstante, que cuando Matías por fin regresara encontrara la casa, que habían
compartido durante dos años y once meses, igual que cuando la había dejado
aquella noche fatal.
Julia sacudió la cabeza para ahuyentar los recuerdos que, sin pedir
permiso, se remontaban una y otra vez a la noche del accidente. En su lugar
los reemplazó durante un breve instante por recuerdos alegres.
Matías y ella habían comprado, meses antes de desposarse, una preciosa
casona ubicada en Los Troncos, barrio residencial y exclusivo de Mar del
Plata. Habían mandado a hacer las remodelaciones que creyeron pertinentes
para luego decorar las instalaciones a su gusto. Los recién casados se habían
mudado a la casona, que cariñosamente apodaban La cabaña,
inmediatamente después de la boda.
La cabaña era un lugar bonito y acogedor. Parte de la fachada exterior
estaba recubierta de troncos de quebracho, emulando la construcción que en

las primeras décadas del siglo XX había dado origen y nombre a dicho barrio.
En tanto, la decoración interior reproducía el estilo rústico elegante. Aunque
la designación rústica no debía engañar, puesto que el hogar estaba
acondicionado con todas las comodidades posibles que la vida moderna
ofrecía a quien tuviera los medios para adquirirlas.
En el interior las paredes estaban pintadas de color amarillo muy claro,
tono que a July le recordaba los suaves rayos del sol en una cálida mañana de
primavera. La puerta de entrada y varios detalles de terminación, como los
marcos y los alféizares de las ventanas y la repisa de la chimenea, habían sido
realizados en pesada madera lijada y lustrada. Las cortinas blancas con
volados de puntillas daban claridad a toda la estancia, en donde los muebles
de madera de ciprés oscurecido completaban el conjunto.
Durante los últimos dos meses, Julia no había tenido tiempo para
dedicarle a la casa, siendo que había pasado la mayor parte del día ocupada
en tareas más importantes. De todos modos decidió que la vivienda se
encontraba bastante presentable, si es que obviaba la tierra que opacaba la
superficie de los muebles.
Torció la boca en una mueca y se alzó de hombros con resignación. La
casa necesitaba una limpieza profunda, eso era innegable, pero no iba a
ponerse a sacudir el polvo y a lustrar los muebles ahora que su esposo había
despertado del coma. Desechó la idea y buscó su bolso marrón. Esa mañana
al llegar de la clínica lo había dejado sobre la mesa del vestíbulo, al alcance
de la mano.
Se oyó un bocinazo en la calle. El taxi que acababa de pedir había
llegado.
Con ansiedad y bastante apuro abrió la puerta de entrada sin pensar en
otra cosa que no fueran las palabras de la secretaria: Señora Dawson, su
esposo despertó del coma. ¡Todavía no podía creer que fuera cierto! Hacía
unas horas que había estado junto a Matt y él no había manifestado ningún
cambio o señal que augurara que pronto despertaría.
Fue el viento frío que soplaba del sur el que le recordó que no llevaba
abrigo suficiente como para hacer frente a ese gélido atardecer invernal.
Como acto reflejo se rodeó el cuerpo con los brazos en un precario
intento de calentarse, pero pronto se soltó. Hizo señas al conductor para que
aguardara un momento, luego volvió al vestíbulo y descolgó una chaqueta
perteneciente a Matías. La holgada prenda color ante le quedaba enorme pero
para buscar una de sus camperas, puesto que la que había vestido esa mañana

se había empapado con la lluvia, debería haber ido hasta su dormitorio y ya
no quería perder ni un segundo más del preciado tiempo que seguía
separándola de su marido.
Subió el cierre de la chaqueta y el cuello alto la cubrió hasta la barbilla. El
calor de la prenda la envolvió de inmediato, reconfortándola. Salió una vez
más al porche y esta vez echó llave a la puerta. Luego de descender los
escalones, ya no se detuvo y recorrió a paso vivo la distancia hasta el
vehículo. Bajo sus pies crujía la gravilla del caminito de entrada.
Con normalidad a July le gustaba detenerse a observar el paisaje. El
fantástico cambio obrado en los árboles en cada estación. Los tonos
sombríos, los frutos alados del fresno, único adorno ahora que sus ramas
estaban desnudas. El viento jugando a hacer remolinos con alguna hoja seca
perdida. También el cielo teñido de rojo con los últimos rayos del ocaso solía
ser uno de los espectáculos de la naturaleza que más la conmovía. Pero ese
atardecer era distinto y Julia no miraba a su alrededor. Su mirada estaba
perdida en un punto fijo y sus pensamientos, detonados por esa pequeña luz
de esperanza que había vuelto a encenderse, eran lo más importante en ese
instante y lo llenaban todo.


Enlaces de Descarga: Un instante y para siempre – Brianna Callum

Puedes descargar el Libro Un instante y para siempre – Brianna Callum en formato pdf y Epub totalmente gratis, solo usa los botones del area de abajo para descargar.



Sengundas Opciones de Descargas

En caso de que los enlaces de descargas de la caja superior no funcionen, usted puede usar estos como segunda opción para descargar gratis el libro Un instante y para siempre – Brianna Callum, si los enlaces están caídos o no funcionan puedes reportarlo a través del área de contacto para volverlos a subir




Enlaces en PDF


Enlaces en Epub

Opiniones y Criticas Sobre el Libro Un instante y para siempre – Brianna Callum

Quieres dar tu opinión o crita sobre el Libro Un instante y para siempre – Brianna Callum, puedes hacerlo, haciendo click sobre el boton inferior de abajo.

Dar Tu Opinion
Ver opiniones/criticas
Compartir

¿Te gusta la lectura? Te invitamos a compartir este libro con tus amigos, usa los botones de abajo para que compartas en tu red social favorita y de esa manera impulses la lectura ¡!!

Dejar un comentario
comentarios

Comenta. Sé un pionero